Cómo finiquitar el régimen constitucional en dos días

1. Intervéngase la autonomía catalana por acuerdo de la mayoría del Senado en aplicación del artículo 155 de la Constitución. La versión alemana es el Preußenschlag de agosto de 1932 contra el Estado Libre de Prusia, que no tiene nada que ver con Hitler.

2. Suprímanse los artículos 168 y 169 de la Constitución por mayoría de tres quintos en ambas Cámaras (el Tribunal Constitucional, de conformidad con la legislación vigente, parece no tener competencia para juzgar si una reforma constitucional se acata a Derecho; léase si no el último voto particular del Auto 9/2012 del Tribunal Constitucional). O bien propóngase la supresión de tales artículos y disuélvanse las Cortes: con toda seguridad las Cortes salientes aprobarán esta reforma.

3. Mientras tanto, aplíquese con contundencia la ley mordaza, métase miedo a la sociedad, criminalícense las actividades anarquistas y proclámese algún que otro estado de excepción para combatir el terrorismo yijadista. La versión alemana es el Decreto del Presidente del Reich para la Protección del pueblo y del Estado, de febrero de 1933. Por supuesto, negarles a los órganos jurisdiccionales los medios humanos y físicos necesarios para impartir justicia y controlar la actuación de los poderes públicos también ayuda.

4. Refórmese la Constitución por mayoría de tres quintos para conferir poderes legislativos plenos al Presidente del Gobierno (insisto, el Tribunal Constitucional no tiene potestad para juzgar una reforma constitucional). La versión alemana es la Ermächtigungsgesetz o Ley Habilitante de marzo de 1933 (Hitler no tenía mayoría absoluta, necesitaba 2/3 del Reichstag y al final consiguió 4/5 con el apoyo del Zentrumspartei o Partido de Centro).

5. Atribúyase igualmente la potestad legislativa de las dieciséis asambleas legislativas restantes a los Gobiernos autonómicos; seguidamente, confiérase a cada Delegado del Gobierno la facultad de presidir el Gobierno de la Comunidad Autónoma en que radica. La versión alemana son las leyes de sincronización o Gleichschaltung de 1933 (un eufemismo de la época que significa algo así como “cambio hacia la misma marcha”). Más sencillo aún, quítesele la potestad legislativa a todas las Comunidades Autónomas de la vía lenta de la Constitución (no hace falta cambiar la Constitución para ello), declárese la inconstitucionalidad de las leyes orgánicas que instauraron el régimen de autonomía andaluz y modifíquense los artículo 152 y 153 de la Constitución para eliminar también la potestad legislativa del País Vasco y Galicia. Otra opción, todavía más sencilla, consiste en asfixiar financieramente las Haciendas autonómicas.

[Advertencia: que nadie se me escandalice ni se tome nada de lo que digo a pecho, pues no es mi intención. Estaba leyendo un libro sobre la Alemania de entreguerras, hallé datos curiosos que desconocía sobre el ensamblaje jurídico del régimen nazi (por ejemplo, que la Gesetz über den Neuaufbau des Reiches o Ley sobre la reconstrucción del Reich de 1934, al cargarse el sistema federal, acabó con las leyes de nacionalidad de los Länder y permitió que el Gobierno alemán promulgase las famosas Leyes de Núremberg) y se me ocurrieron estas equivalencias, que por supuesto sólo son medio verdades. Lo más interesante de la consolidación del Estado totalitario en Alemania no fue la paulatina desaparición de los derechos civiles sino la liquidación de su sistema federal, que comenzó medio año antes del ascenso nazi.]

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s